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El mito de Europa, de muchacha raptada a continente
11 de junio de 2002 - 6 de enero de 2003, Galería de los Uffizi, Florencia

Horario de la exposición Martes-domingo, 8.15-18.50. Cierra los lunes.
Precio de la entrada € 8,50
Información y reservas Firenze Musei de 8.30 a 13.30 - Tél. 055-2654321
Organismos promotores Ministerio de Cultura; Superintendencia especial para la Agrupación de Museos Florentinos; Opificio delle Pietre Dure; Firenze Musei
Proyecto científico y organización general Cristina Acidini Luchinat, con la colaboración de Elena Capretti
Comité científico Cristina Acidini Luchinat, Elena Capretti, Franco Cardini, Antonio Paolucci, Luisa Passerini, Antonella Romualdi, Maria Sframeli
Catálogo Giunti
Organizada por Cristina Acidini Luchinat
Coordinadora científica Elena Capretti
Organización Maria Sframeli Cristina Gabrielli (secretaría)
Promoción ATI Giunti
Comunicaciones y relaciones exteriores Patrizia Asproni, p.asproni@giunti.it, tél.: 055-5062368
Oficina de Prensa Mara Vitali Comunicazioni, arte@mavico.it, tél 02-781221-76020041 -
Realización Opera Laboratori Fiorentini

 

La importante exposición inaugurada el 10 de junio en los Uffizi, en las salas de la primera planta, tiene como objetivo llamar la atención del público, a través del mito de la muchacha raptada por Júpiter en forma de toro y llevada a Creta, sobre el origen antiquísimo del nombre de Europa.
La leyenda ha sido interpretada de mil maneras por los antiguos y los modernos, mientras que del nombre de la protagonista -de origen semita y tal vez relacionado con una voz que significa Occidente- podría derivar el de Europa, la tierra a occidente del Asia Menor. Se trata, pues, de un tema muy actual en el presente contexto internacional, político e histórico.
Promovida por el Ministerio de Cultura italiano, por la Superintendencia Especial de la Agrupación de Museos Florentinos, por el Opificio delle Pietre Dure de Florencia y por Firenze Musei y organizada por Cristina Acidini Luchinat con Elena Capretti, con el apoyo de un comité científico de reconocida fama, la exposición pretende ilustrar, a través de unas ciento cincuenta obras de pintura, escultura, artes decorativas y manuscritos, los principales episodios del mito que, a pesar de su brevedad, ocupa un lugar predominante en la mitología grecorromana.

Todas las civilizaciones, todas las identidades culturales, todas las corrientes artísticas han interpretado el mito a su manera, según las instancias predominantes del momento histórico y por lo tanto es interesante descubrir las variaciones y su desarrollo mientras se visita la exposición, que se articulará en núcleos temáticos o tipológicos, dentro de un recorrido esencialmente cronológico. Ya las artes figurativas clásicas se inspiraron abundantemente en el mito de Europa realizando bajorrelieves, pinturas sobre cerámica, mosaicos, gemas y camafeos.
Pero el redescubrimiento del mito se realizó en el marco del retorno general a la mitología mediterránea, gracias al apasionado interés de los Humanistas del siglo XIV en adelante, por los escritores latinos y griegos: Boccaccio, Poliziano, Liberale da Verona, Filippino Lippi trasmiten a la posteridad los relatos de Ovidio, Horacio, Luciano y, con el refinamiento de las costumbres sociales, Europa es representada como heroína y esposa.
En el siglo XVI, siguiendo el ejemplo de Bernardino Luini y Rafael, Europa, en cambio, aparece dentro de ciclos mitológicos complejos, que exaltan el tema de los Amores de Júpiter, así como las fantasiosas imágenes de viajeras marinas. En Venecia, probablemente debido al papel geopolítico de la ciudad como avanzadilla del continente contra el Islam, el mito y la imagen de Europa gozaron de gran popularidad en el siglo XVI: muchos de los artistas más importantes de la época, como Giorgione, Tiziano, Tintoretto, Veronese o Bassano, se dedicaron a este tema. En las representaciones alegóricas del siglo XVI los caracteres geográficos asumen a menudo el aspecto de personificaciones masculinas o femeninas.
Los continentes no escapan a esta convención representativa, de manera que Europa se convierte, algunas veces, en la muchacha del mito, con el toro a su lado y, más a menudo, en una reina depositaria de la dignidad imperial, de la supremacía religiosa, de la ciencia, del arte y de las letras.

En otras ocasiones, entre los siglos XVI y XVII, se representa a la mujer-continente herida y afligida por las guerras y divisiones religiosas. Posteriormente, en la pintura de la región de Emilia de los siglos XVI y XVII, el mito de Europa fue interpretado según una concepción completamente nueva. Despojada de toda alusión a alegorías políticas, la imagen de la muchacha raptada que surca el mar sobre un cándido blanco vuelve a adquirir el significado de fantasiosa sensualidad que un tiempo había animado la descripción de los antiguos escritores. Annibale Carracci dedica un ciclo completo de frescos al tema, y Francesco Albani y Guido Reni nos regalan mgistrales interpretaciones.
El tema tiene mucha fortuna y, en el siglo XVII, es tratado por numerosos pintores de diferentes nacionalidades y corrientes artísticas. En el siglo XVIII, la imagen sugerida dos siglos antes por Veronese, con su versión galante de Europa, despierta mucho interés y es tratado y desarrollado, especialmente en Venecia.
Con posterioridad al siglo XIX, centuria en el que el tema fue abandonado para dar paso a la pintura de tema histórico, que prefiere inspirarse en las tradiciones culturales locales en homenaje al concepto de "nación", Europa volvió a conquistar el campo del arte en el siglo XX, primero entre los simbolistas, con interpretaciones de altísima calidad por parte de Gustave Moreau, luego por Picasso que recupera la arcaica mitología taurina mediterránea, y para terminar con Klee, Ernst y otros artistas en los que predomina el interés en representar a Europa en clave política, a la luz de las dramáticas vicisitudes de la Segunda Guerra Mundial.
Un itinerario intenso que se desarrolla a través de más de nueve siglos en el que el eje central es la hermosísima figura, representada de mil maneras diferentes y con diferentes lenguajes, de la joven cuyo nombre encierra la historia de nuestro continente.

 



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Venus y Cupido, Miguel Ángel y el nuevo ideal de belleza
26 de junio - 3 de noviembre de 2002, Galería de la Academia, Florencia

Horario de la exposición Martes - domingo, 8.15 - 18.50. Los lunes cerrado
Precio del billete € 8,50 (incluye la visita a la Galería de la Academia)
Información y reservas Firenze Musei ( 8.30- 13.30) - Tel. 055-2654321
Organismos promotores Ministerio de Cultura italiano; Superintendencia Especial para la Agrupación de Museos Florentinos; Galería de la Academia; Center for Renaissance Studies Villa I Tatti de la universidad de Harvard; Casa Buonarroti; Opificio delle Pietre Dure; Firenze Musei
Exposición a cargo de Franca Falletti Jonathan Katz Nelson
Comité científico Janet Cox-Rearick; Franca Falletti; Catherine Goguel; Paul Joannides; Jonathan Katz Nelson; Antonio Paolucci
Catálogo Giunti
Promoción ATI Giunti
Comunicaciones y relaciones exteriores Patrizia Asproni - tél.: 055-5062368 - p.asproni@giunti.it
Oficina de Prensa Mara Vitali Comunicazioni s.r.l.- Tél 02-781221-76020041 - arte@mavico.it
Realización Opera Laboratori Fiorentini

 

Esta exposición, organizada a los pies del celebérrimo David, pone de manifiesto, por vez primera, el nuevo ideal de belleza femenina expresado por Miguel Ángel.
Poniendo en el eje central la magnífica obra Venus y Cupido (Florencia, Galería de la Academia) realizada por Pontormo, que se basó en un dibujo de Miguel Ángel, la exposición desarrolla el tema del desnudo femenino y del amor en la obra de Buonarroti y el debate entre artistas y literatos que sobre este tema se desarrolló en Florencia.
Promovida por el Ministerio de Cultura italiano, la Superintendencia Especial para la Agrupación de Museos Florentinos, la Galería de la Academia de Florencia, el Center for Renaissance Studies Villa I Tatti de la universidad de Harvard, la Casa Buonarroti, el Opificio delle Pietre Dure y Firenze Musei, la exposición está a cargo de Franca Falletti y Jonathan Katz Nelson, apoyados por comité científico internacional de reconocido prestigio.

Abren la exposición algunos esbozos de Miguel Ángel sobre el tema de la diosa del amor: se han reunido cuatro bocetos de una Venus antigua, provenientes del Museo Británico y que originariamente formaban parte de un solo folio, contrapuestos a un bronce antiguo y a un boceto de terracota de la Casa Buonarroti, propuestos también como obras de Miguel Ángel.
La exposición muestra, además, la colaboración que se estableció en los años 1532-33 entre tres grandes artistas -Miguel Ángel, Pontormo y Bronzino- y su mecenas Bartolomeo Bettini, quien les encargó la decoración de su aposento en el palacio familiar en Florencia.
Para adornar la pared, Miguel Ángel realizó un dibujo de tamaño natural de Venus y Cupido que Pontormo pintó sobre madera. La pintura se presenta al público tras sufrir una minuciosa restauración. También estaban previstos, en los lunetos, los retratos de los poetas toscanos que cantaron al amor.
La exposición se adentra asimismo en otras tipologías del desnudo femenino reclinado que Miguel Ángel desarrolló en los años que precedieron la creación de Venus y Cupido: Leda, la Noche y la Aurora.

Para ilustrar este nuevo ideal de belleza se exponen dos obras de enorme hermosura y que han sido vistas en rarísimas ocasiones: el dibujo en tamaño natural de Leda, de Rosso Fiorentino (Londres, Royal Academy) y la Noche de Michele di Rodolfo, del Ghirlandaio (Roma, Galería Colonna), ambas inspiradas en los famosos prototipos de Miguel Ángel.
En esta sección, se puede admirar el espléndido cuadro Venus y Cupido de Tiziano, respuesta veneciana al ideal femenino de Miguel Ángel.
Poetas y literatos de la época alabaron la belleza de la Venus "dibujada por Miguel Ángel y coloreada por Pontormo", al tiempo que numerosos artistas se inspiraban en ella: entre éstos, la exposición exhibe una maravillosa tabla con Venus, Cupido y sátiro, del Bronzino, también perteneciente a la Galería Colonna, una copia contemporánea del dibujo en tamaño natural de Miguel Ángel (Nápoles, Museo de Capodimonte) y obras de Pontormo y de Allori, provenientes de la Galería de los Uffizi y del Louvre.
Al final de la exposición se introduce el tema de la iconografía de Venus/Primavera mientras cabalga sobre una cabra, realizada por Bronzino y Pontormo, también en relación con testimonios análogos presentes en la iconografía clásica.

 



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La batalla de Kadesh, Ramsés II contra los hititas por la conquista de Siria
6 de junio - 8 de diciembre de 2002, Museo Arqueológico Nacional, Florencia

Horario de la exposición Lunes: 14.00-19.00; martes-jueves: 8.30-19.00; miércoles-viernes : 8.30-14.00; sábado-domingo: 8.30-14.00
Precio del billete € 4,00
Información y reservas Firenze Musei (8.30- 13.30) - Tél. 055-2654321
Organización Ministerio de Cultura italiano; Superintendencia Especial de la Agrupación de Museos Florentinos; Firenze Musei
Exposición a cargo de Maria Cristina Guidotti
Comité científico Maria Cristina Guidotti; Franca Pecchioli; Gloria Rosati; Annamaria Polvani; Giacomo Cavillier; Paolo Emilio Pecorella
Catálogo Sillabe
Promoción ATI Giunti
Comunicaciones y relaciones exteriores Patrizia Asproni - tél.: 055-5062368 - p.asproni@giunti.it
Oficina de Prensa Cristina Pariset, pariset@planet.it, tél. 02-4812584, fax 02-4812486
Anna Orsi, orsifra@tin.it, tél. 335 6783297
Proyecto y dirección de las obras Mario Pagni
Realización Opera Laboratori Fiorentini

 

La exposición "La batalla de Kadesh: Ramsés II contra los hititas por la conquista de Siria" tiene el objetivo de presentar la épica batalla que tuvo lugar en el año 1275 a.C. cerca de la localidad de Kadesh (en la actual Siria) entre el ejército de Ramsés II, faraón de Egipto, y el de Muwatalli, rey del pueblo hitita.
El conflicto armado de Kadesh fue la conclusión de una rivalidad que, a finales del siglo XIII a.C., enfrentó a la civilización egipcia y a la hitita por la conquista de los territorios que se extendían entre los ríos Tigris y Éufrates y el mar Mediterráneo, conquista y dominio que representaban la hegemonía en el comercio, convirtiendo al país vencedor en la mayor potencia del mundo conocido.
El conflicto bajo la fortaleza de Kadesh, la actual Tel Nebi Mend, concluyó sin un verdadero vencedor, pero fue relatada por los cronistas que siguieron al ejército egipcio como una victoria decisiva de Ramsés II y como tal fue celebrada.
No hay duda de que la batalla de Kadesh fue ampliamente documentada por sus contemporáneos, registrada por los escribas y conservada en los archivos de los países contendientes, aunque en los archivos hititas de Anatolia (Siria) no se ha encontrado rastro de ella. En efecto, todo lo que hoy sabemos nos ha llegado sólo de fuentes egipcias.
Ramsés II ordenó que el boletín de guerra fuese divulgado en los principales templos, de tal manera que hoy lo encontramos esculpido en los bajorrelieves que adornan los templos de Abidos y Luxor, del Ramesseum, de Karnak y de Abu Simbel. El texto del boletín, sobrio y conciso, está acompañado por otro más descriptivo, de carácter decididamente más literario, escrito por el escriba Pentaur y, al parecer, dictado directamente por Ramsés II. El poema, que en el templo donde se representaba no aparecía jamás en la misma pared del boletín de guerra, termina diciendo: "El faraón realizó grandes prodigios. Todos los que se le acercaban caían bajo sus golpes".

La exposición "La batalla de Kadesh", que se lleva a cabo en el Museo Arqueológico de Florencia, revisa la primera batalla de la que se tiene noticia: ¿quién venció?
La exposición se articula en diferentes secciones en las que se exponen restos arqueológicos provenientes de los museos egipcios de Florencia y Turín, además de restos hititas del Museo de Berlín y el Louvre.
Para ofrecer una visión más completa, se exhiben dos grandes maquetas que reconstruyen dos momentos cruciales de la batalla, carteles explicativos y soporte audiovisual. El aparato iconográfico y sobre todo escénico (un pilar a la entrada y una puerta hitita a la salida) se han realizado con gran minuciosidad y dan un gran efecto a las salas.
La exposición brinda la oportunidad de presentar en Florencia y en Italia, después de varios decenios, objetos y obras de arte hititas, ver el relieve con el perfil del rey hitita Muwatalli, proveniente del Museo de Berlín, que lo presta por primera vez, y admirar, restaurado para la ocasión, el único carro egipcio del mundo perteneciente a la XVIII dinastía, junto con los carros de Tutankamón.
La exposición "La batalla de Kadesh: Ramsés II contra los hititas por la conquista de Siria" ha sido organizada por el Ministerio de Cultura italiano, la Superintendencia para los Bienes Arqueológicos de Toscana y por Firenze Musei.